Monday, July 22, 2019

Nunca pregunté (Opiniones no acertadas).

-"Cuéntame, qué se siente empezar de nuevo?"
-"Y cómo tú puedes empezar de nuevo?"
-"Wow, yo no me imagino en eso!"
-"Me da un infarto si tengo que empezar de nuevo, ay no no!"
-"Wow, eres primeriza otra vez! Yo me muero!"
-"Ay, yo estoy tan bien ahora...no me imagino empezar de nuevo..."
-"Si fuera yo, estaría llorando..."

Estas frases (y otras más que ahora no recuerdo), las he escuchado desde el momento que salí embarazada por tercera vez. Y sentada aquí, pensando en frío, caigo en cuenta de que nunca hice la pregunta "Qué opinas?". Sin embargo, recibía y recibo opiniones y reacciones sin más ni más, dando cabida a lo que siempre he pensado: a la gente sí le gusta opinar! Muchas veces sin tacto o empatía...simplemente dicen lo que les llega a la mente y ya.

La libertad de expresión es muy buena, gracias a la vida por ella! Pero saber combinarla con la materia gris de nuestro cerebro, la hace aun mejor! Pienso que es justo ahí donde radica la diferencia entre dar o no una buena opinión acerca de X o Y.

Creanme, fui la primera que se cuestionó si podría empezar de nuevo. Ya habían pasado 6 años desde Adele y ni hablar de Illya, con 18 años cuando salí embarazada de Joshua (que ya tiene 11 meses <3). Tuve mi propio baile de preguntas y respuestas y  a parte de eso, también tenía que bailar en el de las demás personas. Nada fácil!

Pero saben qué? Ese cuestionamiento/miedo duró poco, porque una de las cosas que he sabido hacer en la vida es empezar de cero...lo que sea! (De hecho, soy de las que lo disfruta. Empezar de cero rompe la rutina, te da nuevas oportunidades, te da el placer de conocerte más en una nueva faceta). 

Pero, volviendo al tema, vamos a hacer un ejercicio: cierren los ojos e imaginen este panorama:
1. Salir embarazada y lidiar con todos los malestares que eso implica.
2. Dormir sentada desde los 6 meses (por el tamaño de la barriga + los dolores de ciática).
3. Por el peso de la barriga, ya a los 7 meses no dormía....ni sentada!
4. Los cambios de humor (un verdadero roller coaster!!) y el calorazo al que me enfrentaba (el último trimestre fue entre Junio-Julio-Agosto!! Hot Hot Hot!).
5. La lloradera por todo...sobre todo porque no dormía y me dolía el cuerpo todo el tiempo.
6. Dar a luz por cesárea con una recuperación muy dolorosa y lenta.
7. Cambios hormonales muy marcados, un bebé que casi no dormía y depresión post-parto.
Se lo imaginaron? Bonito, no?
A todo eso, súmenle la opinión no solicitada de la gente...(sin tacto).

Ya, pueden abrir los ojos...

Entonces, mi conclusión es, piensen bien cuando vayan a opinar acerca de la vida de los demás, (acerca de la vida de una mujer embarazada o de una madre). Acerca de la vida de cualquiera! Piensen bien...
Ya es mucho lo que cada quien carga en su mochila personal. Día a día. Llenarla de criterios infundados y opiniones indeseadas, está de más.
Pensemos en lo que no nos gusta que nos hagan, que nos digan...y de ahí podemos partir a ser mejores humanos, con un poco más de empatía.

#PEACE








1 comment:

  1. La verdad es que uno debe empezar el camino hacia “me reservo mi derecho de opinión”. Aveces, nuestras opiniones (y sus infinitos caminos hacia la realidad) pueden hacernos quedar mal y hacer sentir mal a quien las recibe sin pedirlas.

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